La primera vez

La primera vez: muchos nervios, dudas, miedos, ansiedad.
¿Cómo será?
¿Me hará sentir bien?
¿Me dolerá?
¿Me gustará?
¿Querré repetirlo más a menudo, o me asustará?
¿Estaré haciendo lo correcto, o mejor esperar?

Todos los “enmigrantes” tenemos una idea aproximada de cómo será viajar por primera vez a nuestro país después de dejarlo, pero en realidad, nadie lo sabe a ciencia cierta.
No puedo parar de pensar si al volver volveré a ser la de antes, o si sentiré que realmente cambié todo lo que cambié. Si al volver volveré a comportarme como antes, o si sentiré que realmente aprendí todo lo que aprendí. Si al volver volveré a pensar como antes, o si sentiré que realmente crecí todo lo que crecí.
Todos me preguntan si es un viaje de regreso o un viaje de visita. Mis amigos de acá me piden: “Vuelve”, y mis amigos de allá me piden: “Volvé”. Y yo ya no sé qué es volver, ni qué es partir, ni cuál es el punto de salida, ni cuál el de llegada.
Y es que en realidad no sé qué es exactamente lo que estoy haciendo.
La única verdad que me atraviesa, frente a tantas respuestas sin preguntas y de espalda a tantas preguntas sin respuestas, es que no hay un viaje que sea de ida, ni otro que sea de vuelta. Hay en todo momento un solo viaje. Y es hacia adelante, siempre.

2 comentarios:

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