La primera vez
¿Cómo será?
¿Me hará sentir bien?
¿Me dolerá?
¿Me gustará?
¿Querré repetirlo más a menudo, o me asustará?
¿Estaré haciendo lo correcto, o mejor esperar?
Todos los “enmigrantes” tenemos una idea aproximada de cómo será viajar por primera vez a nuestro país después de dejarlo, pero en realidad, nadie lo sabe a ciencia cierta.
No puedo parar de pensar si al volver volveré a ser la de antes, o si sentiré que realmente cambié todo lo que cambié. Si al volver volveré a comportarme como antes, o si sentiré que realmente aprendí todo lo que aprendí. Si al volver volveré a pensar como antes, o si sentiré que realmente crecí todo lo que crecí.
Todos me preguntan si es un viaje de regreso o un viaje de visita. Mis amigos de acá me piden: “Vuelve”, y mis amigos de allá me piden: “Volvé”. Y yo ya no sé qué es volver, ni qué es partir, ni cuál es el punto de salida, ni cuál el de llegada.
Y es que en realidad no sé qué es exactamente lo que estoy haciendo.
La única verdad que me atraviesa, frente a tantas respuestas sin preguntas y de espalda a tantas preguntas sin respuestas, es que no hay un viaje que sea de ida, ni otro que sea de vuelta. Hay en todo momento un solo viaje. Y es hacia adelante, siempre.
Enmigrante
Inmigrante:
Dicho del natural de un país: Que llega a otro para establecerse en él, con idea de domiciliarse en las colonias ya formadas.(Según R.A.E.)
Emigrante:
Dicho de una persona: Que deja o abandona su propio país con ánimo de establecerse en otro extranjero.(Según R.A.E.)
Enmigrante:
Dicho de una persona: Que es natural de un país aunque se siente ajeno, y quiere establecerse en otro pero sin abandonar el propio. Nunca se sabe si va o si viene, ni cuál es en verdad su hogar, ni si su patria y su país coinciden. Extranjero aquí y allí: no se sabe de qué nación forma parte, y es siempre ciudadano de otro lado. (Según argentinaenbarcelona)
Monumentos a Colón
En la ciudad de Buenos Aires, frente al río y junto a la casa de Gobierno, en el centro de uno de los centros, también hay un monumento a Cristóbal Colón, muy parecido al anterior y que también, desde lo alto, mira hacia un punto indefinido del horizonte que dicen que coincide con la ubicación de Europa.
Tal vez a muchos esta estatua nos indique o nos recuerde hacia donde tenemos que mirar. Y me pregunto si no serán éstos, en lugar de monumentos a Cristóbal Colón, monumentos al Inmigrante. Al inmigrante europeo de las grandes guerras, y al inmigrante americano de las grandes depresiones, que tiene los pies de este lado pero vive mirando hacia el otro, que tiene los pies del otro lado pero vive mirando hacia éste.
Y pienso entonces si Cristóbal Colón no habrá sido el primero de nuestra especie, que también vivió y murió pensando y soñando con lo que había más allá del horizonte.

La puntual
- Lo mejor de irte a otro lugar es que tenés la posibilidad de reinventarte – me dijo mi mejor amiga, algunas semanas antes de que me fuera de Argentina.
Y después de un tiempito de silencio, porque la tristeza abundaba y no había demasiado que decirle al adiós en cuentagotas, empezó a reír, y agregó:
- ¡Imagináte si conocés a un chico, y cada vez que quedás para verlo llegás super puntual! ¡Él va a decirles a todos sus amigos, cuando les hable de vos, que conoció a una chica super puntual! ¡Y aunque parezca mentira, va a estar hablando de la misma Pepa que acá es capaz de llegar dos horas tarde, o directamente ni aparecer!
Fue muy graciosa la idea de imaginarme siendo puntual.
Fue encantadora la idea de reinventarme. En eso.
O en algo.
O en todo.
Y reinventarme me reinventé. Y me reencontré, también. O más bien me encontré, después de haber estado 25 años perdida, afuera de mí misma.
Pero la verdad es que puntual, lo que se dice puntual, no pude ser nunca. Ni antes ni ahora.
Y paseando un día por las callecitas de otoño de esta ciudad, encontré una placita que ojalá pudiera ser mía, y saqué una foto que con un abrazo inmenso, le quiero regalar a todas las personas que alguna vez quedaron en encontrarse conmigo, en alguna esquina o en algún café, en Buenos Aires o Barcelona, y a los que hice esperar, con toda seguridad, por los menos 15 minutos.
Sí, Pepa es impuntual. Y a mucha honra.
¡Qué le vamos a hacer!
Ciudad tomada
Solamente el 59% de ellas, son catalanas.

